Atestación remota: qué se firma y qué no
La atestación remota permite verificar firmware, modelo cargado y estado del entorno en dispositivos de borde. Es decir, el equipo demuestra con mediciones firmadas qué binario ejecuta y bajo qué configuración arrancó. Lo que no hace es probar que no existan fugas durante la inferencia: una atestación correcta describe el estado de partida, no el comportamiento en cada ciclo de cómputo. Confundir ambas cosas es el error más común al leer un informe de despliegue.